Asturias: paisajes Asturias

Asturias: Paisajes con historia

En pocas regiones de la geografía conviven peninsulares con tanta naturalidad como en Asturias la historia y la leyenda. De una manera casi mágica los paisajes y los exponentes arquitectónicos en un simbolismo que los asturianos interpretan como nadie.

La escapada que se puede hacer se puede considerar casi obligada este año la celebración de las celebraciones que tienen lugar en la región: se cumplen 1,300 años de la proclamación de Pelayo como rey, se celebra dos centenarios: el Parque Nacional de los Picos de Europa y el de la coronación canónica de la Virgen de Covadonga, y, también, 50 años desde que descubrió la cueva de Tito Bustillo.

 

Primera capital del Reino

Nuestra primera excursión nos lleva hasta Cangas de Onís (www.cangasdeonis.com), una localidad con poco más de seis millones de habitantes pero con título de ciudad, concedido por el rey Alfonso XIII en 1908 por el papel desempeñado en la fundación de la España real y por haber sido sede de la corte entre el año 722 y 754. De esta época, y edificada sobre un dolmen, datos de la capilla de Santa Cruz, erigida para dar culto a la Cruz de la Victoria.

Su imagen más conocida es la del Puente Romano (en realidad, medieval), de cuyo arco la pluma central de la Cruz de la Victoria, símbolo de la Batalla de Covadonga. En el casco urbano se pueden ver casonas, la ermita del patrono y la antigua iglesia parroquial, abierta al público como Aula del Reino de Asturias. En este centro se imparte una intervención de historia a través de recursos audiovisuales e interactivos. Otra cita básica es el mercado de los domingos, donde venden embutidos, productos de la huerta y ricos quesos como el de Gamoneu.

 

La Santina y los Picos de Europa

A solo diez kilómetros de Cangas de Onís se encuentra el Santuario de Covadonga (www.santuariodecovadonga.com), el mayor centro de devoción religiosa de los asturianos y el segundo más visitado de España. Sobran razones para acudir al mismo por su simbolismo, para visitar la Cueva de la Santina (donde se apareció a Don Pelayo y la guía a la victoria), por la belleza de la basílica, por escuchar las angelicales, voces de los niños de la Escolanía y por su museo.

Este santuario se encuentra en el entorno del Parque Nacional de los Picos de Europa, un espacio que cumple un siglo de que Alfonso XIII sancionó la ley por la que se declaraba en el parque nacional. Aquí se encuentran las habitaciones más altas de la Cordillera Cantábrica, los valles y los abruptos gargantas. Los aficionados a los deportes activos disfrutan de la bravura de los ríos Cares y Sella, mientras que los que prefieren las experiencias tranquilas, lo que hace la imagen en la línea de los Lagos Enol y Ercina.

Pero la belleza natural de Asturias no se aprecia en el exterior sino que también existe en la superficie que bien merecen una visita. Un buen ejemplo es la Cueva de Tito Bustillo (www.centrotitobustillo.com), descubierta hace 50 años por un grupo de montañeros. Recibe este nombre en recuerdo a uno de ellos. La gruta, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, conserva doce conjuntos excepcionales de arte rupestre con pinturas y grabados de animales, signos y figuras antropomórficas. Las visitas son guiadas y están limitadas a 150 personas al día. Si no se consigue la entrada, al menos se puede visitar el Centro de Interpretación del Arte Rupestre.

En cualquier caso, Asturias es una fuente inagotable para el viajero, gracias a sus paisajes con historia. Más información en la página web www.turismo asturias.com.

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