Un Otoño para enamorarse de Asturias

En el Hotel María Manuela & Spa, el otoño es tiempo de calor a la vera de una chimenea o del llar. Tiempo de castañas, de sidra dulce, de cebollas y pimientos rellenos, de nabos, de fabada…De platos de cuchara que tonifican cuerpo y alma.

El otoño asturiano es cálido, acogedor, amoroso, artesanal. Es una pura exaltación de la amistad, de las reuniones en familia, de las escapadas placenteras, de la comunión con la naturaleza.

El bosque y la mitología asturiana están intrínsecamente unidos. Y el bosque astur en otoño, por su colores, su luz, los árboles con sus hojas caídas y el viento que las empuja, teñirá tu retina de momentos para soñar con el trasgu, el busgosu, el cuélebre o el nuberu.

Los bosques son perfectos para un tranquilo paseo o una ruta, para disfrutar del silencio, de un picnic, o de una entretenida conversación.

Los acantilados de la costa asturiana son llamativos, tanto por sus variadas formas como por su envergadura y sus paredes verticales, que parecen auténticas catedrales flotantes sobre las aguas del mar.

El litoral atesora auténticos monumentos naturales que te dejarán impresionado a cualquier hora del día. Si bien, los atardeceres y los amaneceres, con su especial luminosidad, le confieren a la costa una atmósfera de infinito romanticismo.

Los senderos y caleyas de Benia de Onís y Cangas de Onís, todos tienen su encanto. Todos te pueden conducir a lugares idílicos, insospechados.

Un ejemplo ideal de todo ello , es la senda de Beyu Pen, donde están representados diferentes seres mitológicos y te lleva hasta uno de los pueblos más guapos y singulares de Amieva en el oriente de Asturias. Por cierto si vas con niños, disfrutarán de lo lindo.

EL OTOÑO Y LOS DINOSAURIOS

A tan solo 30 minutos del Hotel Maria Manuela & Spa, en un entorno de belleza singular, encontrarás el Museo del Jurásico de Asturias (MUJA), en Colunga. Una espectacular zona verde con réplicas de dinosaurios a tamaño natural, que son tan reales que parecen moverse entre los jardines y el bosque, como si tuvieran vida y que te reciben con gran hospitalidad.

UNA RECETA PARA TONIFICAR CUERPO Y ALMA

La temporada de otoño, muchas son las recetas ricas y sabrosas que tonifican, tanto el cuerpo como el alma.

Asturias es un verdadero paraíso de los platos de cuchara, donde podrás elegir según tus preferencias. Pero sin duda los dos más clásicos serían la Fabada y el Pote Asturianu.

 

En resumen, es tiempo de combatir los excesos veraniegos y recobrar la calma. Toca caminata por extraordinarios paisajes, silencio compartido o asistir a auténticos conciertos de naturaleza. Sin olvidar la buena mesa, por supuesto.

En el Hotel María Manuela & Spa todo esto y más te lo ponemos a tu alcance.

Compruébalo y reserva ya en:

https://www.hotelmariamanuela.com/es-ES/ofertas.aspx

Ruta a la Olla de San Vicente con niños

La senda a orillas del río Dobra que lleva a la famosa Olla de San Vicente es una de las más conocidas y frecuentadas de la región. Por un lado, el trayecto es breve, de manera que es apta para todo tipo de personas y es más un paseo que una excursión; y por otro lado, su impresionante belleza, hacen que sea el lugar elegido por muchos caminantes para pasar una agradable jornada. Aunque, sin duda, no es el camino lo que más se disfruta, sino el destino final: una gran poza natural de un color verde espectacular y de hasta 5 metros de profundidad que no deja indiferente ni a mayores ni a niños.

https://www.turismoasturias.es

-El río Dobra, un espectáculo natural-

Olla de San Vicente

El Dobra es un río corto, de unos 23 kilómetros, que nace en la vertiente leonesa de los Picos de Europa y desemboca en el conocido río Sella. En la cuenca más alta del Dobra es habitual la práctica del barranquismo. El torrente pasa por espectaculares rincones del concejo de Amieva, que conserva grandes bosques autóctonos (olmos, sauces, castaños y robledales). En el último tramo, ya en terreno llano, es donde comenzamos la ruta. Mires donde mires, en cualquier punto del río, las aguas son cristalinas, no se observa nada de contaminación, en parte porque no hay en todo su trazado ningún asentamiento humano. Lo de este río es un espectáculo de la naturaleza, pocas aguas tienen semejante color hoy en día.

Ruta a la Olla de San Vicente con los niños

Para llegar al punto de inicio tiene que cogerse la N-625 desde Cangas de Onís en dirección al puerto del Pontón. Una vez pasamos Caño, llegamos a Tornín y, después de pasar el pueblo, a la izquierda de la carretera encontramos un restaurante que tiene su propio aparcamiento, sólo para uso de clientes. Hay también un espacio público donde pueden aparcar una decena de coches pero, en temporada alta, es posible que no se encuentre sitio. De todas formas, en zonas cercanas se pueden encontrar algunas plazas más para poder dejar el vehículo.

Indicar que la ruta no se puede hacer en ningún caso con sillitas, salvo que decidáis plegarlas y cargar con ellas llegados los tramos más complicados. Es preferible usar una mochila para llevar a los más pequeños de la casa. Además, como el recorrido es relativamente corto, se hace muy bien. Otra recomendación es que los menores de cinco o seis años deben estar siempre cerca de un adulto, ya que hay tramos un poco más complejos. Algunos son estrechos y otros están sobre rocas al lado del río así que se aconseja que, a esas edades, vayan agarrados de la mano de alguna persona mayor. Teniendo en cuenta estos dos puntos, es una ruta perfecta para hacer en familia y que merece la pena.

Olla de San Vicente

El recorrido con niños pequeños se realiza en una hora. La primera parte del sendero transcurre sobre pista ancha así que no hay ninguna dificultad. Eso sí, sólo doscientos metros después de iniciar el camino, llegaréis a un puente de piedra que llaman romano o viejo, que no hay que cruzar, ya que os llevaría a otro destino. En cualquier caso, la senda no tiene pérdida. Durante el camino, hay tramos en los que vas pegado al río y ves pozas en la que apetece darse un baño. También encontramos algunas cabañas de piedra a lo largo del recorrido, con un paisaje de fondo espectacular.

Ruta a la Olla de San Vicente con los niños

La segunda parte del sendero es quizás, en la que hay que estar más pendiente de los niños pequeños ya que el camino se hace más estrecho y parte de él transcurre por roca, donde en épocas húmedas podríamos resbalar.

Olla de San Vicente

El mejor plan es llevarse unos bocadillos o tortillas y comer allí, viendo el paisaje. De hecho, si os resulta algo incómodo lo de las piedras, se puede subir a la zona que está por encima de la olla, donde hay un gran prao y desde donde se puede ver la poza desde arriba; unas vistas que no tienen desperdicio. Y así, después de un baño, los niños harán la vuelta de nuevo con fuerzas renovadas. Desde luego, una de las rutas más bonitas y, a la vez, sencillas de nuestra tierra.

Onís abre su oficina de Turismo

El Consistorio de Onís, con la ayuda de la Consejería de Educación y Cultura del Principado, ha vuelto a abrir la Oficina de Turismo del concejo de cara a la temporada estival. El servicio, que se encuentra emplazado en Benia, capital del municipio, permanecerá disponible hasta el 15 de septiembre.

A tan solo 200 metros del Hotel & Spa Maria Manuela, nuestros compañeros le ayudaran y le informarán con sumo gusto de todos los puntos más relevantes que hay que visitar en la zona oriental de Asturias: Covadonga, El lago Enol y Ercina, Cangas de Onís, playas de Ribadesella y Llanes o sencillas rutas en las inmediaciones para hacer con toda la familia.

La Oficina de Turismo de Benia. :: E. C./

4 Razones para visitar Asturias y Cangas de Onís este Verano 2018

Que Asturias es un paraíso es algo que a casi nadie se le escapa. Pero si estás pensando en darte una vuelta por el Principado este verano o si aún no tienes planes para tus vacaciones y buscas algo que hacer en tus días libres te presentamos un buen plan: venir al Hotel Maria Manuela & Spa ¿Quieres razones para hacerlo? Te damos cuatro

1 – La Gastronomía Asturiana

El Cachopo está disputándole el reinado de la mesa a la Fabada (con el permiso de los puristas de los platos asturianos de toda la vida). Pero entre ambos hay otras miles de opciones que pasan por el pote y finalizan con el arroz con leche. Además en cualquier pueblo y ciudad de todo el Principado puedes disfrutar durante todo el año de numerosas jornadas gastronómicas.

2- La Naturaleza

¿Te gusta hacer escapadas por el campo? En Asturias tienes decenas de rutas (muchas de ellas de menos de 10 kilómetros y accesibles para toda la familia) que te pueden acercar a la naturaleza. En la recepción del Hotel Maria Manuela & Spa te informaremos de las más próximas y espetaculares, como la ruta del Cares.

El Descenso del río Sella, Ribadesella al fondo

Cualquier época del año es buena para disfrutar de los grandes paisajes que te ofrece nuestra comunidad.

3 – Las Playas

Las grandes playas no sólo están en el sur o en las islas. ¿Sabías que en Asturias están situados algunos de los mejores arenales de toda España? Muy cerca, tenemos incluso, la playa más pequeña de todo el país: Gulpiyuri.

Playa de Gulpiyuri

Desde el Hotel Maria Manuela & Spa, en tan solo 30 minutos tendrás las mejores playas de Llanes o Ribadesella a tu alcance.

4 – Covadonga y su Centenario

A solo 15 km del Hotel Maria Manuela & Spa está situada Covadonga, la entrada al Parque Nacional de Picos de Europa.  Este año confluye una triple celebración: por un lado, está el primer centenario de la creación del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, primer parque nacional de toda España; por otro, el decimotercer centenario de los orígenes del Reino de Asturias, y en tercer lugar, el primer centenario de la coronación canónica de la Virgen de Covadonga.

Asturias: paisajes Asturias

Asturias: Paisajes con historia

En pocas regiones de la geografía conviven peninsulares con tanta naturalidad como en Asturias la historia y la leyenda. De una manera casi mágica los paisajes y los exponentes arquitectónicos en un simbolismo que los asturianos interpretan como nadie.

La escapada que se puede hacer se puede considerar casi obligada este año la celebración de las celebraciones que tienen lugar en la región: se cumplen 1,300 años de la proclamación de Pelayo como rey, se celebra dos centenarios: el Parque Nacional de los Picos de Europa y el de la coronación canónica de la Virgen de Covadonga, y, también, 50 años desde que descubrió la cueva de Tito Bustillo.

 

Primera capital del Reino

Nuestra primera excursión nos lleva hasta Cangas de Onís (www.cangasdeonis.com), una localidad con poco más de seis millones de habitantes pero con título de ciudad, concedido por el rey Alfonso XIII en 1908 por el papel desempeñado en la fundación de la España real y por haber sido sede de la corte entre el año 722 y 754. De esta época, y edificada sobre un dolmen, datos de la capilla de Santa Cruz, erigida para dar culto a la Cruz de la Victoria.

Su imagen más conocida es la del Puente Romano (en realidad, medieval), de cuyo arco la pluma central de la Cruz de la Victoria, símbolo de la Batalla de Covadonga. En el casco urbano se pueden ver casonas, la ermita del patrono y la antigua iglesia parroquial, abierta al público como Aula del Reino de Asturias. En este centro se imparte una intervención de historia a través de recursos audiovisuales e interactivos. Otra cita básica es el mercado de los domingos, donde venden embutidos, productos de la huerta y ricos quesos como el de Gamoneu.

 

La Santina y los Picos de Europa

A solo diez kilómetros de Cangas de Onís se encuentra el Santuario de Covadonga (www.santuariodecovadonga.com), el mayor centro de devoción religiosa de los asturianos y el segundo más visitado de España. Sobran razones para acudir al mismo por su simbolismo, para visitar la Cueva de la Santina (donde se apareció a Don Pelayo y la guía a la victoria), por la belleza de la basílica, por escuchar las angelicales, voces de los niños de la Escolanía y por su museo.

Este santuario se encuentra en el entorno del Parque Nacional de los Picos de Europa, un espacio que cumple un siglo de que Alfonso XIII sancionó la ley por la que se declaraba en el parque nacional. Aquí se encuentran las habitaciones más altas de la Cordillera Cantábrica, los valles y los abruptos gargantas. Los aficionados a los deportes activos disfrutan de la bravura de los ríos Cares y Sella, mientras que los que prefieren las experiencias tranquilas, lo que hace la imagen en la línea de los Lagos Enol y Ercina.

Pero la belleza natural de Asturias no se aprecia en el exterior sino que también existe en la superficie que bien merecen una visita. Un buen ejemplo es la Cueva de Tito Bustillo (www.centrotitobustillo.com), descubierta hace 50 años por un grupo de montañeros. Recibe este nombre en recuerdo a uno de ellos. La gruta, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, conserva doce conjuntos excepcionales de arte rupestre con pinturas y grabados de animales, signos y figuras antropomórficas. Las visitas son guiadas y están limitadas a 150 personas al día. Si no se consigue la entrada, al menos se puede visitar el Centro de Interpretación del Arte Rupestre.

En cualquier caso, Asturias es una fuente inagotable para el viajero, gracias a sus paisajes con historia. Más información en la página web www.turismo asturias.com.

Lugares únicos en los Picos de Europa

Horreo en Amieva

Hórreos y paneras son, entre otras, dos construcciones emblemáticas de Asturias, levantadas en los pueblos para almacenar los productos del campo. Su historia, su construcción y su valor etnográfico es indudable. Entre algunas de estas construcciones más grandes se encuentra la “Panerona” de Pen, un pueblo precioso del concejo de Amieva y que cuenta con unos 14 pegollos que la sustentan. Eso sí, destacar que aunque esta construcción llame a la atención, lo que merece la pena, sin duda, es el pueblo entero y la carretera que hasta él conduce. Muy próximos a Pluma de otros pueblos a visitar, Cirieño y Villaverde. La pluma está en medio de un paisaje que quita la respiración. Se mire donde se mire, la montaña, los valles, la nieve, el cielo, se adueñan del viajero de forma inmediata. Además de la “Panerona” existen en Pen otros edificios de interés como la casa Peri, una torre bajomedieval defensiva del siglo XIV, o la casa Fondón, en una de esas calles hay un reloj de sol octogonal tallado en piedra caliza. Pen es también el punto de llegada de la famosa ruta del Beyu Pen. El pueblo cuenta, entre otros encantos, con un remozado bar-tienda

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